Imposible no tener la piel de gallína y en algunos casos hasta bordear las lagrimas cuando te pones a pensar sobre la vida y la muerte de esta leyenda del ciclismo. No digo que la muerte repentína e inesperada del Chava o de Xabi no nos impactase, al igual que la muerte de Wouter, de Fabio, de Andrey o de otros más que me dejo en el tintero. Pero pocos ciclistas me habrán quedado tán en la memoria como la del Elefantino...
Nacido en Cesenatico en la Emilia Romagna, año 70, de origines humildes (sus padres eran kiosqueros en Cesenatico) poco tardó en pillarle el gusto a la bicicleta. Con 20 tacos ya tenía una etapa y un podio final en el Girobio (el Giro Amateur)y en los siguientes años repitió podio, alzandose en el 92 con la victoria final. Su director Davide Boifava en el Carrera (con Claudio Chiapucci como estrella), le premió al año siguiente incluyendolo en el Giro del 93 como amateur, cosa que se le torció bastante, ya que ni siquiera finalizó la primera semana. La del 94 sería su primera temporada como profesional, y el mismo Pantani pidió tener incentivos y premios por victorias de etapa, a cambio de un salario base algo más bajo. Cuando Bonifava le preguntó si estaba contento con la tajada que había sacado, éste ni corto ni perezoso, con su acento romagniolo, le respondió: "El negociazo lo habeis hecho vosotros". No tardaría en confirmar esas palabras con hechos...
Llega el Giro del 94. Entre los favoritos, el defensor del título, un tal Miguel Indurain, seguido del "Asesino" Ugrumov, la revelación del año pasado Pavel Tonkov, y los locales Chiapucci, Bugno, Moreno Argentin y demás. Pero en ese Giro a más de un favoríto le crecerían los enanos, hasta en su propio equipo. En la primera llegada en alto, en Campitello Matese, el ganador de la LBL de ese año, Yevgeni Berzin, ataca como un poseido, tras una aceleración de carrera brutal del Gewiss de Ugrumov, Argentin y el mismo Berzin, alcanza a falta de 1km al escapado Peliccioli y se lleva la etapa y malliot, sacandole 50" a los Indurain, Bugno y cia. Argentin (lider antes de esa etapa) y Ugrumov pierden 3 minutos. Chiapucci 5. El mejor posicionado del Carrera es un chavalín de 24 años con la cabeza rapada, que le hacen parecer un veterano de las pistas. Pero vendría mejor: Etapa 14, en una etapa rompepiernas y con ataques de Richard y Chiapucci ya desde lejos, este chavalín se desmelena subiendo el Passo Giau dejando atrás al grupo de los favoritos, pilla a su Jefe de Filas y al suízo y en el descenso da el resto para poder llegar en solitario a Meran. Y el dia siguiente, Stelvio, Mortirolo y Santa Cristina. Donde nace la leyenda. En Stelvio, atacan de nuevo Chiapucchi, Richard y varios más. Pantani espera y ataca en el Mortirolo a lo "llego, me subo a los pedales y me voy", seguido de Berzin, mientras Bugno e Indurain ceden. Pero el rítmo del "Diavoletto" es demasiado fuerte para Berzin, que vé como pierde terreno con el italiano mientras Indurain remonta desde atrás. El pupilo alcanza al jefe de filas Chiapucci, al que adelanta como un obús. Ni ordenes de equipo ni otras pollas. Corona Pantani él solíto el Mortirolo con 1 minuto con el navarro y 2 con el ruso. En el rellano, Pantani permite a Indurain que se reenganche, ya que el español intenta recuperar terreno con el lider Berzin. Juntos mantienen la distancia en el llano en unos 2 minutos. Pero en Santa Cristina no hay más amigos, el italiano arranca la moto y deja atrás al navarro. Gana la etapa con 3 minutos sobre Chiapucci, 3.30 con Indurain y 4 sobre Berzin, y se coloca segundo en la general, con una semana de competición y una cronoescalada y dos llegadas en alto por delante. La cronoescalada se la lleva Berzin, Pantani pierde más de un minuto. Y luego llega la antepenúltima etapa con llegada a Deux-Alpes. El italiano sigue su mantra de "o la rompe o la spacca", y ataca muy pronto subiendo el Agnello y en el descenso camino del Iozard. Rapido saca una ventaja considerable, pero el Gewiss no se pone nervioso y gracias a que Argentin está en modo locomotora y a Indurain le pita la reserva y no intenta romper a Berzin, la ventaja de dos minutos no va más allá. Pantani vé que no puede llegar a ninguna parte, y decide abortar el plan suicida. En las rampas de Deux Alpes lo intenta por última vez, pero Berzin e Indurain no se dejan. No tendrá más oportunidades, ya que el dia después dirección a Sestriere el Carrera dicta claramente que el objetivo es el segundo puesto. Es aquí donde nace la leyenda del Diavoletto, que confirmaría con un tercer puesto en el Tour del mismo año, colandose detrás de Indurain y Ugrumov. La clave, tanto para lo bueno como para lo malo, la etapa de Val Thorens, donde bajando el Col du Glandon se estampa contra el suelo. El Carrera lo espera, y a duras penas consigue meterse de nuevo en el grupo de arriba. Y cuando nadie se espera un ataque de un corredor que se había anteriormente caído, Pantani aprieta los dientes y se va, y nadie le puede seguir. Llega tercero en la etapa y se sube al podio, pero que hubiese podído pasado sin aquella maldita caida?
Continuará...
Nacido en Cesenatico en la Emilia Romagna, año 70, de origines humildes (sus padres eran kiosqueros en Cesenatico) poco tardó en pillarle el gusto a la bicicleta. Con 20 tacos ya tenía una etapa y un podio final en el Girobio (el Giro Amateur)y en los siguientes años repitió podio, alzandose en el 92 con la victoria final. Su director Davide Boifava en el Carrera (con Claudio Chiapucci como estrella), le premió al año siguiente incluyendolo en el Giro del 93 como amateur, cosa que se le torció bastante, ya que ni siquiera finalizó la primera semana. La del 94 sería su primera temporada como profesional, y el mismo Pantani pidió tener incentivos y premios por victorias de etapa, a cambio de un salario base algo más bajo. Cuando Bonifava le preguntó si estaba contento con la tajada que había sacado, éste ni corto ni perezoso, con su acento romagniolo, le respondió: "El negociazo lo habeis hecho vosotros". No tardaría en confirmar esas palabras con hechos...
Llega el Giro del 94. Entre los favoritos, el defensor del título, un tal Miguel Indurain, seguido del "Asesino" Ugrumov, la revelación del año pasado Pavel Tonkov, y los locales Chiapucci, Bugno, Moreno Argentin y demás. Pero en ese Giro a más de un favoríto le crecerían los enanos, hasta en su propio equipo. En la primera llegada en alto, en Campitello Matese, el ganador de la LBL de ese año, Yevgeni Berzin, ataca como un poseido, tras una aceleración de carrera brutal del Gewiss de Ugrumov, Argentin y el mismo Berzin, alcanza a falta de 1km al escapado Peliccioli y se lleva la etapa y malliot, sacandole 50" a los Indurain, Bugno y cia. Argentin (lider antes de esa etapa) y Ugrumov pierden 3 minutos. Chiapucci 5. El mejor posicionado del Carrera es un chavalín de 24 años con la cabeza rapada, que le hacen parecer un veterano de las pistas. Pero vendría mejor: Etapa 14, en una etapa rompepiernas y con ataques de Richard y Chiapucci ya desde lejos, este chavalín se desmelena subiendo el Passo Giau dejando atrás al grupo de los favoritos, pilla a su Jefe de Filas y al suízo y en el descenso da el resto para poder llegar en solitario a Meran. Y el dia siguiente, Stelvio, Mortirolo y Santa Cristina. Donde nace la leyenda. En Stelvio, atacan de nuevo Chiapucchi, Richard y varios más. Pantani espera y ataca en el Mortirolo a lo "llego, me subo a los pedales y me voy", seguido de Berzin, mientras Bugno e Indurain ceden. Pero el rítmo del "Diavoletto" es demasiado fuerte para Berzin, que vé como pierde terreno con el italiano mientras Indurain remonta desde atrás. El pupilo alcanza al jefe de filas Chiapucci, al que adelanta como un obús. Ni ordenes de equipo ni otras pollas. Corona Pantani él solíto el Mortirolo con 1 minuto con el navarro y 2 con el ruso. En el rellano, Pantani permite a Indurain que se reenganche, ya que el español intenta recuperar terreno con el lider Berzin. Juntos mantienen la distancia en el llano en unos 2 minutos. Pero en Santa Cristina no hay más amigos, el italiano arranca la moto y deja atrás al navarro. Gana la etapa con 3 minutos sobre Chiapucci, 3.30 con Indurain y 4 sobre Berzin, y se coloca segundo en la general, con una semana de competición y una cronoescalada y dos llegadas en alto por delante. La cronoescalada se la lleva Berzin, Pantani pierde más de un minuto. Y luego llega la antepenúltima etapa con llegada a Deux-Alpes. El italiano sigue su mantra de "o la rompe o la spacca", y ataca muy pronto subiendo el Agnello y en el descenso camino del Iozard. Rapido saca una ventaja considerable, pero el Gewiss no se pone nervioso y gracias a que Argentin está en modo locomotora y a Indurain le pita la reserva y no intenta romper a Berzin, la ventaja de dos minutos no va más allá. Pantani vé que no puede llegar a ninguna parte, y decide abortar el plan suicida. En las rampas de Deux Alpes lo intenta por última vez, pero Berzin e Indurain no se dejan. No tendrá más oportunidades, ya que el dia después dirección a Sestriere el Carrera dicta claramente que el objetivo es el segundo puesto. Es aquí donde nace la leyenda del Diavoletto, que confirmaría con un tercer puesto en el Tour del mismo año, colandose detrás de Indurain y Ugrumov. La clave, tanto para lo bueno como para lo malo, la etapa de Val Thorens, donde bajando el Col du Glandon se estampa contra el suelo. El Carrera lo espera, y a duras penas consigue meterse de nuevo en el grupo de arriba. Y cuando nadie se espera un ataque de un corredor que se había anteriormente caído, Pantani aprieta los dientes y se va, y nadie le puede seguir. Llega tercero en la etapa y se sube al podio, pero que hubiese podído pasado sin aquella maldita caida?
Continuará...