Una Estrella que nunca debió existir

    Comparte
    avatar
    Fingol
    Campeón del mundo
    Campeón del mundo

    Mensajes : 11515
    Localización : Madrid
    Puntos : 12627
    Fecha de inscripción : 15/10/2009

    Re: Una Estrella que nunca debió existir

    Mensaje por Fingol el Miér Sep 18, 2013 8:25 pm

    Supongo que ya habréis visto el doodle de hoy de Google dedicado a Foucault.

    Os dejo una referencia para que comprendamos un poco qué es eso del péndulo de Foucault

    http://www.museocienciavalladolid.es/export/sites/default/mcva/Documentos/explicacion_pendulo_Foucault.pdf

    avatar
    Anima Blaugrana
    Campeón del mundo
    Campeón del mundo

    Mensajes : 24912
    Puntos : 25642
    Fecha de inscripción : 15/10/2009

    Re: Una Estrella que nunca debió existir

    Mensaje por Anima Blaugrana el Miér Sep 18, 2013 8:30 pm

    Gran aporte, como siempre.
    avatar
    trukop
    Pichichi
    Pichichi

    Mensajes : 4701
    Puntos : 4912
    Fecha de inscripción : 15/10/2009

    Re: Una Estrella que nunca debió existir

    Mensaje por trukop el Miér Sep 18, 2013 8:43 pm

    Fingol escribió:Supongo que ya habréis visto el doodle de hoy de Google dedicado a Foucault.

    Os dejo una referencia para que comprendamos un poco qué es eso del péndulo de Foucault

    http://www.museocienciavalladolid.es/export/sites/default/mcva/Documentos/explicacion_pendulo_Foucault.pdf

    +1

    gh 
    avatar
    Fingol
    Campeón del mundo
    Campeón del mundo

    Mensajes : 11515
    Localización : Madrid
    Puntos : 12627
    Fecha de inscripción : 15/10/2009

    Re: Una Estrella que nunca debió existir

    Mensaje por Fingol el Vie Nov 01, 2013 4:13 am

    Descubierto un planeta extrasolar como la Tierra pero infernalmente caliente

    http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/10/30/actualidad/1383155028_360883.html


    Dos equipos independientes logran determinar la masa, el tamaño y la densidad de Kepler 78b, un objeto rocoso, algo mayor que nuestro planeta, pero muy cercano a su estrella


    Kepler 78b es un planeta muy similar a la Tierra. Por tamaño y masa es algo superior, pero su composición de hierro y roca debe ser casi la misma. Dicen los científicos que es el planeta extrasolar más parecido a la Tierra que se ha descubierto y está a 400 años luz de distancia de aquí. ¿Habitable? Rotundamente no: está tan cerca de su estrella que la temperatura allí debe andar entre 3.000 y 5.000 grados centígrados, un auténtico infierno. Da una vuelta completa alrededor de la estrella cada 8,5 horas (unas 20 órbitas a la semana), en lugar de los 365 días que tarda la Tierra en dar la vuelta al Sol, y acabará destruido por su propia estrella dentro de 3.000 millones de años. De momento, lo importante para los astrónomos es que Kepler 78b es el exoplaneta más pequeño del que se ha podido determinar con precisión la masa y el radio –y a partir de estos parámetros deducen la composición-. Además, es un paso más hacia el futuro estudio de objetos de este tipo que sean auténticos gemelos de la Tierra e incluso en un entorno más templado.
    Dos equipos independientes (uno estadounidense y otro de suiza, Italia, Reino Unido y Estados Unidos) han investigado el Kepler 78b y han obtenido datos muy similares sobre sus características, lo que refuerza los resultados. Presentan sus respectivos trabajos en dos artículos publicados en la revista Nature. El grupo  liderado por el italiano Francesco Pepe (Universidad de Ginebra) ha hecho sus observaciones de precisión con el Telescopio Nacional Galileo (TNG, Italia) instalado enla isla de La Palma. El otro equipo, con Andrew W.Howard (Universidad de Hawai) como primer firmante, ha utilizado uno de los grandes telescopios Keck.



    El planeta en cuestión es uno de los 2.740 candidatos que halló el telescopio espacial Kepler antes de estropearse y quedar inutilizado para lo que había sido diseñado: buscar planetas extrasolares vigilando 150.000 estrellas parecidas al Sol para detectar cualquier disminución transitoria de su luz que pudiera indicar que un cuerpo en órbita se cruza por delante del astro en la línea de visión desde la Tierra. Kepler 78b está en órbita de una estrella algo más pequeña y más joven que el astro del Sistema Solar y el paso por delante del planeta atenúa su luz en un 0,02%.



    Kepler 78b es un 20% más grande y un 69% más masivo que la Tierra, según han medido Howard y sus colegas, incluido Geoffrey W.Marcy, uno de los grandes especialistas mundiales en la caza de planetas extrasolares, y Roberto Sanchís-Ojeda, astrónomo del MIT que anunció el descubrimiento del planeta en cuestión el pasado verano. El otro equipo, liderado por Pepe (y con la participación de Michel Mayor, descubridor del primer planeta extrasolar y gran competidor de Marcy) fijan el radio de Kepler 78b en 1,16 veces el de la Tierra y su masa en 1,86 masas terrestres. Con estos valores, estiman su densidad en 5,57 gramos por centímetro cúbico, “que es similar a la terrestre e implica una composición de hierro y roca”, escriben estos investigadores en Nature. Para los estadounidenses, el radio de Kepler 78b es 1,20 el de la Tierra, la masa 1,69 y la densidad 5,3 gramos por centímetro cúbico. Para intentar explorar la estructura interna del objeto, explican Howard y sus colegas, han utilizado un modelo sencillo de núcleo de hierro rodeado de un mando de silicatos y obtienen un 33% del primero y un 67% de rocas. Con una temperatura entre 3.000 y 5.000 grados centígrados, cualquier atmósfera gaseosa que hubiera podido tener en algún momento Kepler 78b se habría evaporado hace mucho tiempo.
    “Este planeta se descubrió recientemente y estaba claro que tenía un diámetro pequeño (tipo terrestre) y con un periodo orbital de ocho horas y media”, ha explicado a EL PAÍS Emilio Molinari, director del TNG y uno de los autores de la investigación. “Así, Kepler 78b era un candidato muy interesante y los dos grupos que tenían a disposición un instrumento adecuado [para estudiarlo] enseguida se metieron [en las observaciones], así que no es casualidad [que estemos los dos grupos], sino un seguimiento de un candidato prometedor”.
    Efectivamente, tras el hallazgo con el Kepler, había que ponerse a estudiar el planeta con instrumentos astronómicos que proporcionaran más información sobre él. Los estadounidenses recurrieron al Keck I (de espejo principal de 10 metros de diámetro) y su espectrógrafo Hires, mientras que Pepe y sus colegas han aprovechado la instalación en el telescopio Galileo (de 3,57 metros) de un instrumento muy apropiado para estudiar planetas, una versión del Harp que funciona en un telescopio del Observatorio Europeo Austral, en Chile, para rastrear la bóveda celeste Sur y que, el año pasado, se estrenó para el cielo del Norte.
    Además de medir la atenuación de la luz de la estrella cuando se cruza el planeta, lo que se llama tránsito, los astrónomos buscan y estudian exoplanetas midiendo las ligeras oscilaciones de la estrella debidas al efecto gravitatorio que tiene la presencia del planeta a su alrededor y a partir de ahí deducir las características de este último.
    Kepler 78b forma parte de un nuevo subgrupo de planetas que tardan menos de 12 horas en completar una órbita completa, recuerdan Howard y sus colegas. Son cuerpos pequeños, entre una y dos veces el tamaño de la Tierra.
    Desde luego, los científicos quieren seguir buscando planetas lo más parecidos a la Tierra posible y para ello están preparando nuevos telescopios e instrumentos avanzados. Drake Deming, experto de la Universidad de Maryland, recuerda en un comentario en Nature que el futuro telescopio James Webb, el sustituto del Hubble, y la misión TESS que prepara la NASA “proporcionarán medidas de masa de exoplanetas cuyos entornos sean más templados que el de Kepler 78b”. En cuanto al futuro de este último, “está destinado a desaparecer”, dice Molinari. “Las fuerzas de marea lo arrastrarán cada vez más cerca de su estrella y en algún momento se acercará tanto que la fuerza de gravedad de la estrella lo romperá”. Según modelos teóricos, continúa el astrónomo italiano, “esto podría ocurrir dentro de 3.000 millones de años”. Nuestro sistema solar podría haber tenido un planeta como este, pero habría sido destruido “temprano en la evolución del sistema, sin dejar rastro hoy en día”, concluye Molinari.
    Tan cerca está Kepler 78b de la estrella, que desde su superficie, se debe ver el astro como un inmenso disco ardiente ocupando la mitad del cielo desde el horizonte al cenit, señala Deming.
    avatar
    trukop
    Pichichi
    Pichichi

    Mensajes : 4701
    Puntos : 4912
    Fecha de inscripción : 15/10/2009

    Re: Una Estrella que nunca debió existir

    Mensaje por trukop el Jue Ago 21, 2014 11:20 pm

    Siguiendo con este genial hilo de Fingol.

    Descubren un nuevo tipo de planeta: la 'mega-Tierra'

    Astrónomos del Instituto Harvard-Smithsoniano han descubierto un nuevo tipo de planeta: un mundo rocoso que pesa 17 veces más que la Tierra y al que han bautizado como mega-Tierra. Este mundo incumple las teorías que determinan que un planeta de tan gran tamaño capta tanto gas hidrógeno durante su formación que no puede más que convertirse en un gigante gaseoso similar a Júpiter.
    "Nos hemos quedado muy sorprendidos cuando nos dimos cuenta de lo que habíamos encontrado", ha indicado el autor principal del trabajo, Xavier Dumusque. "Es el Godzilla de tierras. Pero a diferencia del monstruo de la película, Kepler-10c -como se le ha llamado- tiene implicaciones positivas para la vida", ha añadido.



    La recién descubierta mega-Tierra circunda una estrella similar al Sol una vez cada 45 días. Se encuentra a unos 560 años luz de la Tierra en la constelación Draco. Como su nombre indica, Kepler-10c fue descubierto originalmente por la nave espacial Kepler de la NASA, la sonda que busca planetas fuera del Sistema Solar a través del método del tránsito: detectan la atenuación de una estrella cuando el planeta pasa por delante de ella.

    Mediante la medición de la cantidad de atenuación, los astrónomos pueden calcular el tamaño físico del planeta o diámetro. Sin embargo, Kepler no puede decir si un planeta es rocoso o gaseoso. Según determina el trabajo, que ha sido presentado ante la Sociedad Astronómica Americana (AAS), Kepler-10c tiene un diámetro de cerca de 29.000 kilómetros, 2,3 veces más grande que la Tierra. Por lo que en un principio se creyó que se trataba de un ejemplo de mini-Neptunos, que tienen carcasa gruesa, pero son gaseosos.

    Para llevar a cabo este trabajo, el equipo usó el instrumento HARPS-North en el Telescopio Nazionale Galileo (TNG) en las Islas Canarias para medir la masa de Kepler-10c. Gracias a los datos obtenidos encontraron que pesaba 17 veces más que la Tierra, una cifra mucho más alta de lo esperado. Esto mostró que Kepler-10c debe tener una composición densa de rocas y otros sólidos.
    Los expertos han indicado que las teorías de formación de planetas tienen dificultades para explicar cómo se ha podido desarrollar un mundo rocoso tan grande. Sin embargo, un nuevo estudio observacional sugiere que no está solo.

    Implicaciones en la historia del Universo

    Del mismo modo, han señalado que el descubrimiento de que Kepler-10c también tiene profundas implicaciones para la historia del Universo y la posibilidad de vida. El sistema Kepler-10 tiene unos 11 mil millones de años, lo que significa que se formó poco después del Big Bang.

    Entonces, el Universo primitivo contenía sólo hidrógeno y helio y los elementos más pesados necesarios para que los planetas rocosos, como el silicio y el hierro, fueron creados en las primeras generaciones de estrellas. Cuando esas estrellas explotaron, se dispersaron estos ingredientes cruciales a través del espacio, que a su vez podría tener cabida en las posteriores generaciones de estrellas y planetas.

    Este proceso debería haber llevado miles de millones de años. Sin embargo, Kepler-10c muestra que el Universo fue capaz de formar tales enormes rocas, incluso durante el tiempo en que los elementos pesados eran escasos.

    "Estudiando a Kepler-10c decubrimos que los planetas rocosos se podrían formar mucho antes de lo que pensábamos. Y si se han podido formar las rocas, también se ha podido formar la vida", ha apuntado el autor.

    Esta investigación implica que los astrónomos no deben descartar las viejas estrellas en la búsqueda de planetas similares a la Tierra. Y si las estrellas viejas pueden albergar Tierras rocosas también, entonces hay más posibilidades de localizar mundos potencialmente habitables en la vecindad cósmica.
    avatar
    ariscito
    Campeón del mundo
    Campeón del mundo

    Mensajes : 8951
    Puntos : 9633
    Fecha de inscripción : 27/11/2009

    Re: Una Estrella que nunca debió existir

    Mensaje por ariscito el Jue Ago 21, 2014 11:24 pm

    me encanta cuando dicen que puede haberse formado vida, como si fuera una cosa de lo más normal; planeta que fichan planeta que puede tener vida.
    avatar
    trukop
    Pichichi
    Pichichi

    Mensajes : 4701
    Puntos : 4912
    Fecha de inscripción : 15/10/2009

    Re: Una Estrella que nunca debió existir

    Mensaje por trukop el Jue Ago 21, 2014 11:58 pm

    ariscito escribió:me encanta cuando dicen que puede haberse formado vida, como si fuera una cosa de lo más normal; planeta que fichan planeta que puede tener vida.

    A día de hoy no se sabe a ciencia cierta como se formó la primera vida (que Fingol me corrija si he dicho una burrada). Tampoco se han encontrado evidencias directas de vida extra terrestre. Si se han encontrado sin embargo, evidencias, débiles eso sí, de vida por ejemplo:

    -Marte. Hace 3.500 millones de años, Marte tuvo agua, atmósfera y un clima parecido al de la tierra. Además, los meteoritos ALH84001, Nakhla o Shergotty contienen fósiles de estructuras que no parecen naturales.
    -Titán. Su atmósfera está compuesta en un 95% de nitrógeno y un 5% de metano. El problema es el siguiente. El metano se descompone con la luz ultravioleta del sol formando hidrógeno y acetileno. Sin embargo, hay una incongruencia entre la densidad de hidrógeno observada de la que cabría esperar según este mecanismo: falta hidrógeno. Según los datos recolectados por la sonda Cassini, parece que el hidrógeno desaparece en la superficie del satélite por culpa de algún mecanismo que no se conoce o no se entiende. Lo más lógico es que algún tipo de vida (bacterial) esté respirando ese hidrógeno y consumiendo el acetileno como fuente de energía, produciendo a su vez metano como elemento de desperdicio.
    -Europa. Se sabe que Europa, debajo de unos 20 km de hielo, existe un océano de 100 km de espesor. También se sabe que existe actividad geológica en las profundidades de ese océano y que en la tierra, en las mismas condiciones, la vida prospera. Así que es de esperar que en Europa haya vida.


    Por último, viendo que la vida en la tierra prolifera allí donde hay agua (aunque se cree que puede hacerlo en cualquier tipo de fluido que actúe de la misma forma), temperaturas no extremas, no hay exceso de radiactividad y exista una fuente de energía, se considera que en otras partes del universo, si se dan condiciones parecidas, la vida debería florecer. No en vano, nuestra galaxia tiene más de 100.000 millones de estrellas y el universo lo forman más de 100.000 millones de galaxias.
    Parafraseando a Carl Sagan. Si la vida sólo existiera en la tierra, ¡¡cuanto espacio desaprovechado en el universo!!


    Resumiendo. El 99% de los planetas encontrados no tienen posibilidad de albergar vida por ser, o bien gigantes gaseosos, estar muy cerca de la estrella o estar demasiado lejos de la misma. Sin embargo, de vez en cuando, se dan con planetas con un tamaño parecido al de la tierra (rocosos) y que se encuentran en la zona de ricitos de oro por lo que, dándose condiciones a priori parecidas a las de la tierra, la vida podría haberse formado.
    avatar
    trukop
    Pichichi
    Pichichi

    Mensajes : 4701
    Puntos : 4912
    Fecha de inscripción : 15/10/2009

    Re: Una Estrella que nunca debió existir

    Mensaje por trukop el Jue Ago 28, 2014 8:11 pm



    El martes 2 de septiembre, Planetario presenta la sexta conferencia del octavo Ciclo de Charlas de Divulgación Científica, calendario que contempla una exposición gratuita al mes de un destacado científico nacional o internacional.

    En esta ocasión, se presentará los detalles científicos de la colisión confirmada de la Vía Láctea con su vecina cercana, Andrómeda, y las repercusiones para nuestro planeta. Se trata de un acontecimiento, que tendrá lugar dentro de unos 4.000 millones de años, y cambiará para siempre el aspecto del cielo y de paso la conformación de nuestro Sistema Solar.

    La charla “Colisiones Galácticas” será dictada por Dr. Ezequiel Treister (Académico y Doctor del Departamento de Astronomía de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Concepción).

    “A pesar de las grandes distancias que las separan, hoy sabemos que las colisiones entre galaxias son relativamente comunes, galaxias masivas como nuestra Vía Láctea están continuamente absorbiendo a sus galaxias enanas satélites. Sin embargo, unas pocas veces en su vida estas galaxias chocan para unirse con otras galaxias masivas, es un evento que cambia sus vidas para siempre”, adelanta como parte de su presentación el Dr. Treister.

    Cuándo: Martes 2 de septiembre a las 18:45 h.
    Dónde: Planetario USACH. Alameda 3349, metro Estación Central, Santiago.
    Valor: Entrada liberada, previa inscripción en contactoplanetario@usach.cl (290 cupos), indicando nombre completo, número de acompañantes y nombre de la charla.
    Contacto: contactoplanetario@usach.cl

    Contenido patrocinado

    Re: Una Estrella que nunca debió existir

    Mensaje por Contenido patrocinado


      Fecha y hora actual: Dom Nov 19, 2017 1:55 am